Tejados de plástico

Tejados de plástico  Roofeco 

 teja de plastico

 

Los tejados de plástico Roofeco son flexibles y ante situaciones como estas se comportan de un modo más favorable.  La teja tradicional de barro en el terremoto de 7,6 escala de Richter en setiembre del 2012 en Costa Rica se desacomodó y se rompió.

Antes no existían tejados de plástico. Registros antiguos  señalan que en las antiguas civilizaciones la gente utilizaba cubiertas y techos de paja, ramas y hojas con pendientes pronunciadas para facilitar la fluidez de la lluvia. Estos materiales no tenían características impermeables, como lo tiene hoy día los tejados de plástico, ni protegían contra las inclemencias del tiempo, como más tarde se logró con las tejas. Alrededor del año 3.000 A.C. surge un invento romano:  la teja de forma cónica que se instala bloqueándose una con otra por deslizamiento.

Más adelante surgen las tejas planas “Tegula” con una parte redonda “Imbrix”. Por el año 2.000 A.C. se inició el uso del barro para fabricar techos de teja, específicamente en la Mesopotamia alrededor de los ríos Tigris y Eufrates. Posteriormente en Inglaterra se empezó a utilizar la piedra o pizarra como elemento para recubrir los techos. Estos materiales de construcción se utilizaron como teja o tejados con pendiente elevada.

Las tejas de barro y tejas de piedra, sustituyeron los materiales como la paja y las hojas y revolucionaron la forma de protección de las casas en el mundo antiguo. Gracias a las cualidades técnicas e impermeables que ofrecían las tejas, en comparación de la paja, se extendió su uso por todo el mediterráneo siendo utilizada por griegos y romanos, más que todo los griegos.

En el año 1840, los hermanos Gilardoni inventaron tejas con encaje en Altkirch en el Alto Rin, Francia. Este adorno en la teja provocaba una apariencia atractiva mayor a las tejas lisas y las tejas de canal. Hoy en día estas tejas se fabrican y se les llama tejas mecánicas. La teja inventada por los hermanos Gilardoni era rectangular y grande, se utilizaban 15 piezas de teja por metro cuadrado.

En 1848, tanto Lartigue como Dumas le añadieron un sistema de encaje a la teja de canal tradicional. Este es justamente el nacimiento de la teja romana. Otros fabricantes copiaron esta idea y surgió entonces la teja meridional con onda un poco más lisa y con encaje invertido.

En 1875, Royaux y Beghin crean la teja con encaje en molde pequeño. La idea es ampliamente aprovechada especialmente al sur de Francia.

Las tejas reflejaban buen gusto y distinción. Con el paso del tiempo el uso de las tejas como techo se extendió por toda Europa. A lo largo del tiempo se fueron perfeccionando las tejas de distintas formas y estilos. La teja poco a poco se fue convirtiendo en un elemento de construcción clásico que llegó para quedarse.

Durante el Siglo XIX, surge en Bavaria la primera teja de concreto. Esta teja que tenía mayor durabilidad y resistencia, fue durante esta época que se inició el uso de las mezclas con pigmentos para fabricar tejas con diferentes colores. Aún no había aparecido la teja de plástico. La primera máquina de extrusión de teja se desarrolló en 1920 en Dinamarca, luego este tipo de maquinaria evolucionó y en 1930 se logró su automatización. En la actualidad las tejas se han ido perfeccionando y ya se supera la teja de barro al ofrecer más diseños, materiales, texturas, y colores. Además lo anterior permite ofrecer una teja con cualidades superiores a las tejas tradicionales, como la durabilidad, facilidad de instalación, y ahorro tanto en la estructura como en el producto en sí.

A tal grado ha llegado la introducción de la teja de concreto que en países como Inglaterra, Australia, Europa y Estados Unidos la teja de concreto ya representa una mayoría del mercado de la teja llegando a niveles de un 50% hasta un 90% de participación de mercado en algunos de estos países comparada con el uso de tejas de barro.

Hasta finales del Siglo XX surgen los tejados de plástico como material de construcción de alta innovación. Sus propiedades se destacan con gran ventaja con respecto a la teja de barro. Actualmente los tejados de plástico son altamente atractivos para los arquitectos, decoradores y constructores con tendencia vanguardista.